Patria nueva
Mientras en Chile Marcó del Pont junto a San Bruno sembraban el pánico entre la élite criolla, en Mendoza el general argentino José de San Martín planeaba una incursión libertadora a nivel continental. Dentro de este esquema, la independencia de Chile era estrategicamente indispensable para la posterior liberación de Perú, centro neurálgico del dominio hispano. Junto con los patriotas que habían emigrado de Chile el propio O´Higgins, San Martín logró reunir un contingente que superaba los cinco mil hombres. A esta fuerza militar se le llamó Ejercito Libertador de los Andes.
Para coordinar las labores de este ejercito con el criollaje patriota que se mantenía en Chile, San Martín creó un sistema de espionaje e información clandestino y se instalaron montoneras o guerrillas por todo el territorio nacional con el objetivo de confundir y dividir a las tropas realistas. En estas labores destacó la figura de Manuel Rodríguez. En enero de 1817 el ejército cruzó la cordillera de los Andes en dos grandes columnas por los pasos de Uspallata y de los Patos, y rápidamente tomo ´posesiones en el territorio chileno. El 12 de febrero del mismo año, las tropas de San Martín vencieron a las fuerzas españolas en la batalla de Chacabuco, poniendo fin al período de la reconquista.
Luego de la victoria de los patriotas, el cabildo de Santiago eligió a San Martín como Director Supremo de Chile, el cual rechaza el cargo recomendando a O´Higgins para que asumiera tal distinción.
Los principales objetivos de su administración fueron consolidar la independencia nacional, organizar el funcionamiento del nuevo Estado, reanimar la economía y apoyar el esfuerzo que realizaba San Martín para liberar Perú.
El primer paso en la consolidación del proceso de emancipación fue la proclamación oficial de la independencia de Chile, firmada por el director supremo el 12 de febrero de 1818 en Talca. Parte de esta declaración señalaba: "Hemos tenido a bien, en ejercicio del poder extraordinario con que para este particular nos han autorizado los pueblos, declarar solemnemente, a nombre de ellos, en presencia del altísimo, y hacer saber a la gran confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus islas adyacentes forman, de hecho y por derecho, un Estado libre, independiente y soberano y quedan para siempre separados de la monarquía española, con plena aptitud de adoptar la forma de gobierno que mas convenga a sus intereses".
O´Higgins además promulga una constitución para Chile.
El mismo año el ejercito liderado por San Martín y O´Higgins derrotó la última arremetida del bando realista el 5 de abril de 1818 en la batalla de Maipú.
A partir de entonces, las tropas virreinales fueron expulsadas definitivamente de la zona central de Chile y se confinaron en reductos en Valdivia y Chiloé. la consolidación de la independencia permitió a O´Higgins desplegar su esfuerzo en la organización de la política y la economía nacional. Desde su perspectiva, el Estado debia tener un rol preponderante en la organización social social y económica de la república, por lo que era indispensable el establecimiento de un gobierno fuerte y centralizado. Asumiendo esta visión, durante el gobierno de O´Higgins se materializaron vastos planes de urbanización y de edificación de obras públicas, como la construcción del paseo de la cañada, del mercado de abastos, del cementerio general, del cementerio de disidentes en Valparaíso y la fundación de nuevas ciudades como la Unión y Vicuña.
Sin embargo, y a pesar de esta intensa labor gubernativa, las élites y el senado se mostraron contrarias al liderazgo de O´Higgins. En primer lugar, la supresión de los emblemas y privilegios que distinguían a los sectores aristocráticos fue asumida como una afrenta por los criollos acomodados, pues vieron en estas medidas una amenaza a su posición de regentes de la sociedad chilena. Por otra parte el gobierno fuerte, centralizado y autoritario de O´Higgins incomodó a las élites regionales ya que Santiago se transformo en un centro neurológico de las decisiones nacionales. Finalmente el apoyo económico a O´Higgins, proporcionó al ejercito libertador de Perú fue criticado por las élites nacionales, porque implico, de acuerdo a su opinión, la estabilidad económica de Chile.
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